sábado, 5 de junio de 2010
Revolucionarios fueron todos: ellos y ellas.
Las mujeres en la Revolución mexicana
La revolución mexicana alteró la vida de todos: hombres y mujeres, jóvenes, viejos, niños, tanto en el campo como en las ciudades los protagosnistas de ese episodio de nuestra historia son, sin dudad, los grandes líderes y caudillos: Flores Magón, Madero, Villa, Carrranza, Obregón, entre otros, pero ¿qué hay de las mujeres?, ¿qué hicieron?, ¿cuál fue su papel?.
Pensar en las mujeres en la Revolución mexicanasuele remitirnos, casi por actos reflejo, a a quellos clásicas imagenes femeninas de largas trenzas, que enfundadas en un rebozo, caminaban a lado de la tropa, a la orilla de las vías del tren o, quizás las más afortunadas, dentro de unos de esos carros de ferrocaril que se convierten en casas rodantes, pensamos también en esa idea generalizada de que se unieron a la "Bola" por seguir a algún hombre, por estarcon él. Si, sin duda muchas de esas llamdas "adelitas" estuvieron ahí por esas razones y cumplieron ese rol.
Esas mujeres se convirtieron en referenteobligado de aquella lucha armada: solidrias, valientes, entregadas, dispuestas a todo para defender lo suyo: sus pocas pertenencia, al comida que conseguian por ahí, sus hijos, su hombre. Pero más allá de la vissión romántica de estas fémeninas, e importante tener una imaagen apegada a la realidad y saber que aquellas no fueron las únicas, sino que hubo otras, mucho más, de diferente origen, con diferentes características y con otras aptitudes, pero igual de comprometidas y convencidas de la lucha, también guerreras.
La revolución mexicana alteró la vida de todos: hombres y mujeres, jóvenes, viejos, niños, tanto en el campo como en las ciudades los protagosnistas de ese episodio de nuestra historia son, sin dudad, los grandes líderes y caudillos: Flores Magón, Madero, Villa, Carrranza, Obregón, entre otros, pero ¿qué hay de las mujeres?, ¿qué hicieron?, ¿cuál fue su papel?.
Pensar en las mujeres en la Revolución mexicanasuele remitirnos, casi por actos reflejo, a a quellos clásicas imagenes femeninas de largas trenzas, que enfundadas en un rebozo, caminaban a lado de la tropa, a la orilla de las vías del tren o, quizás las más afortunadas, dentro de unos de esos carros de ferrocaril que se convierten en casas rodantes, pensamos también en esa idea generalizada de que se unieron a la "Bola" por seguir a algún hombre, por estarcon él. Si, sin duda muchas de esas llamdas "adelitas" estuvieron ahí por esas razones y cumplieron ese rol.
Esas mujeres se convirtieron en referenteobligado de aquella lucha armada: solidrias, valientes, entregadas, dispuestas a todo para defender lo suyo: sus pocas pertenencia, al comida que conseguian por ahí, sus hijos, su hombre. Pero más allá de la vissión romántica de estas fémeninas, e importante tener una imaagen apegada a la realidad y saber que aquellas no fueron las únicas, sino que hubo otras, mucho más, de diferente origen, con diferentes características y con otras aptitudes, pero igual de comprometidas y convencidas de la lucha, también guerreras.
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